¿Todo superado? Diario de María 6

Falta una semana para que vaya a revisión. La verdad es que hoy estoy nerviosa. Las dos semanas siguientes a la operación me cuidé bastante. Intenté no dar saltos, no coger pesos. “Nada de relaciones sexuales en 15 días” me habían dicho. Ni bolas chinas, ni copa menstrual. Nada. Dos días después de la operación me bajó la regla. Una semana más tarde, cuando ya la regla había desaparecido, yo seguía manchando. Era sangre fresquita, poca, pero lo suficiente para que me preocupara y fuera al médico a consultarlo. Nunca he sido nada aprensiva con los temas de salud, siempre suelo pensar que todo es normal. Ahora me doy cuenta de que hay muchas cosas que doy por supuestas, por normales, pero que podrían no serlo.

Hoy he vuelto al médico, esta mañana. Hace 5 días que me debería haber bajado la regla. En lugar de bajarme, manché dos gotitas de sangre fresca. Lo mismo sucedió al día siguiente. Después empecé a manchar marrón. Poco, solo unas gotas. He intentado consultarlo por teléfono, no quería perder la mañana por algo que posiblemente fuese “normal”. Al final he tenido que ir a la consulta. Me ha dicho que no es nada, que no me preocupe. Pero que como la semana que viene tengo revisión con el gine que se lo comente. Menuda forma de tranquilizarme.

La verdad es que puede que sí que me haya tranquilizado: al de media hora de salir de allí me ha bajado la regla. Esta es otra: mi regla. Lo habitual suele ser un par de días de regla abundante con coágulos o lo que sea y otros 3 ó 4 días manchando. Ahí es donde me he empezado a poner nerviosa. ¿Y si mis coágulos no son normales? Nunca se los he enseñado a nadie, nunca he visto cómo es la regla de nadie más. Me he puesto a leer en internet (mal hecho, lo sé) y he encontrado a bastantes mujeres preocupadas por sus coágulos. Sin embargo, ellas hablan de eso, coágulos. Supuestamente deberían deshacerse cuando te limpias con el papel. Mis “coágulos”, en consistencia, se parecen más al hígado que a la cuajada. No son pequeñitos, no, el de hoy mediría 5 ó 6 cm. ¿Es esto normal? No lo sé, la verdad.

El jueves que viene, cuando vaya a la consulta, voy a achicharrar a preguntas al ginecólogo. Voy a hacerles preguntas que bien podría hacérselas una chavala de 15 años. Me da igual. Prefiero parecer tonta, a no saber.

Ahora mismo, mientras escribo esto, parece que me he tranquilizado algo. Solo estoy un poco enfadada porque llevo compresa… ¡¡las odio!! ¡Quiero usar mi copa menstrual! En fin.Todo sea porque cicatrice bien la herida.

Quiero que llegue el jueves.


El jueves llegó, y pasó. Hice al gine todas las preguntas que se me ocurrieron, me dijo que todo era normal, que no me preocupara. En cuanto a la revisión, me dijo que había cicatrizado muy bien, que no se notaba la operación. Y me confirmó que, de no haberme operado, con el tiempo se me habría reproducido el cáncer. Vamos, que he librado por los pelos. O como se suele decir, “me lo han pillado a tiempo”. ¡En buena hora se me ocurrió consultar lo del aro vaginal!

Ya solo me queda esperar. Tengo que darme las dos dosis que me faltan de la vacuna para no volverme a contagiar (al menos de esta rama del papiloma). Y en unos meses volver a pasar revisión. Supongo que a partir de ese momento estaré curada del todo, pero tendré que seguir mirándome a menudo.

Ya casi tengo este episodio superado :).


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